Esterilidad y tóxicos ambientales (disruptores endocrinos)

Esta semana se ha producido un hecho histórico que ha saltado a los medios de comunicación. Basándose en el trabajo de investigación de Institut Marquès, un juez de Tarragona ha abierto diligencias para investigar los tóxicos químicos emitidos en las industrias petroquímicas de esta provincia.

Como ya os comentaba en los posts titulados ¿Por que está disminuyendo la fertilidad masculina? y Tóxicos en la leche materna, estamos muy concienciados con este tema.

Nuestro primer estudio sobre este asunto lo realizamos en el año 2002 en varones de la provincia de Tarragona y los resultados fueron muy preocupantes. Descubrimos que más de la mitad de ellos no cumple los parámetros de normalidad de la OMS, como por ejemplo, que más del 25% de los espermatozoides se muevan correctamente, cuando en esta población la media es del 6,8%. En el siguiente estudio, en 2004 comparamos los datos con varones de la provincia de La Coruña (donde no hay apenas industrias químicas) y aquí el semen resultó normal; se mueven correctamente el 28,7% de los espermatozoides.

Finalmente, en el 2011 analizamos los tóxicos disruptores endocrinos en la leche de las mujeres de ambas áreas geográficas. En Tarragona encontramos DDT en todas las muestras, en La Coruña en ninguna.

Pues bien, en el año 2010 una asociación ecologista de Tarragona presentó, con todos los datos de nuestro estudio, una denuncia en el Juzgado para que se investigaran las causas de la mala calidad del semen. Su propósito era conocer si la industria química de la zona es el principal factor causante, y en ese caso demandar a las empresas responsables de la contaminación. Se trata de un proceso legal similar al que hubo en USA contra la industria tabacalera, en el que los afectados podrían presentar demandas colectivas.

En 2011 el juez archivó la denuncia, pero la Audiencia de Tarragona dio la razón al fiscal en el recurso de apelación y me llamaron a declarar. Al parecer nuestro estudio -y yo como investigadora principal- somos lo único que presenta la acusación. De momento he ido dos veces a declarar. Todavía les resulta sorprendente que les diga que los tóxicos emitidos o los residuos, tan abundantes en esta zona con mucha industria petroquímica, son los responsables de muchos de sus problemas médicos: esterilidad, niños nacidos con malformaciones genitales, abortos, etc.

En el 2013 se volvió a cerrar el caso. Pero ahora, este mes, a instancias del Fiscal de medio ambiente, el juez lo ha reabierto e iniciado la investigación. Ha pedido a la Guardia Civil que identifique todas aquellas empresas de la provincia de Tarragona que emitan como producto base o subproducto de deshecho las sustancias reflejadas en el estudio de Institut Marquès.

Muchas sustancias químicas y materiales creados por el hombre en las últimas décadas nos han facilitado la vida: pesticidas, plásticos, pinturas, barnices, moquetas, detergentes… pero la naturaleza no sabe metabolizarlos ni degradarlos y encima en los animales y humanos se comportan como hormonas femeninas. Imagina un plástico en el mar, permanece para siempre y los componentes se acumulan en peces que después nosotros nos comemos.

En mi opinión, estas sustancias se han creado para que vivamos mejor (las moquetas de los sofás, por ejemplo, llevan retardantes de llama que reducen el riesgo de incendio), no se conocía su efecto, nadie es culpable. Pero desde el momento en que se conocen sus efectos nocivos para la salud se impone un cambio. Este cambio debe ser en las políticas medioambientales mundiales y en todos nosotros. No sirve de nada que la Unión Europea prohíba el uso de una sustancia si luego compramos lo que han producido países que la permiten. En un mundo de comercio globalizado, si se prohíbe un determinado pesticida y luego comemos fruta procedente de otro lugar no se corrige el problema.

Además, debemos tener información sobre lo que consumimos, tenemos el deber y el derecho a saber lo que contienen los alimentos, los cosméticos o los biberones con bisfenol-A que se desprende al calentarlos… porque hay alternativas. Imagínate los cuidados que le quieres dar a tu bebé y que, sin saberlo, le estés haciendo esto…

Las personas que por nuestro trabajo tenemos más información sobre este tema debemos transmitírsela a los medios de comunicación. En el 2010 Institut Marquès esponsorizó la participación española en el maratón del Polo Norte. El atleta Lluís Pallarés emprendió esta hazaña vestido de espermatozoide para denunciar que, hasta en un lugar aparentemente virgen y no explotado como el Ártico, se perciben los efectos de la contaminación; las corrientes marinas lo han convertido en el basurero tóxico del planeta.  Me hubiese gustado ir yo, vestida de ovocito, pero cuando vi cómo era la preparación de Lluís, corriendo dentro de una cámara de frío en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo ya me retiré, además ¡nunca he corrido ni cien metros!

Pertenezco al grupo de expertos en disruptores endocrinos impulsado por la Fundación Vivo Sano,  y con ellos colaboro en diferentes acciones, como por ejemplo el documental La letra pequeña, aunque desde que empezó la crisis económica lo cierto es que nos hacen menos caso; se considera un problema más lejano.

Me he centrado en hablaros de los efectos de los disruptores en la fertilidad masculina y como causantes de abortos, malformaciones genitales y cáncer de testículo, pero también afectan a la fertilidad de la mujer, inducen la pubertad precoz y algunos tipos de cáncer, especialmente de tiroides y de mama. Con el tiempo vamos conociendo más efectos nocivos.

Esta investigación judicial es una buena noticia, al menos para sensibilizar a las autoridades y a los empresarios. Os mantendré informados de lo que pasa.

El destino de los embriones congelados

¿Qué destino le darías a tus embriones congelados cuando no quieras tener más hijos?

Te pido por favor que te plantees la siguiente situación: tienes dos hijos que han nacido tras FIV y no quieres tener más, pero resulta que del ciclo de tratamiento han quedado tres embriones congelados. Supongamos también que, como ha sido en España, puedes elegir todos los destinos posibles para ellos. 

¿Qué decides?

Os voy a comentar lo que dice exactamente la Ley y nuestra experiencia con las respuestas de los pacientes.

Al iniciar un ciclo de FIV se firma un consentimiento informado eligiendo el destino para los embriones no transferidos. En este momento casi la totalidad de los pacientes los mantienen para ellos, pensando que puede no haber embarazo con los frescos o que pueden querer tener más hijos.

Cada año reciben una comunicación del Centro para validar o cambiar su decisión.

Según la Ley española de reproducción asistida Ley 14/2006. Capítulo III. Artículo 11:

Los diferentes destinos posibles que podrán darse a los preembriones crioconservados, así como, en los casos que proceda, al semen, ovocitos y tejido ovárico crioconservados, son”: 

a. Su utilización por la propia mujer o su cónyuge

Esto es posible hasta que se agote la circunstancia de fertilidad de la mujer y ya no pueda ser por razones médicas receptora de un embrión

Como la Ley no pone un límite determinado de edad ni concreta las patologías médicas que pueden contraindicar un embarazo resulta difícil saber cuándo termina este supuesto. 

Siguen conservando los embriones para ellos el 38,8% de los pacientes. Es de destacar que el 91% de estos pacientes han completado su proyecto reproductivo, no quieren tener más hijos pero prefieren mantenerlos porque no se deciden por ninguna de las otras opciones.

b. La donación con fines reproductivos

Es decir, donarlos a otros pacientes. En nuestro Centro sólo el 4,7% de las cartas que recibimos tienen esta opción. Cuando les pregunto por qué no quieren que los reciban otras personas en su misma situación, me dicen que temen que sus hijos se encuentren con hermanos. Les digo que nuestro sistema de asignación no lo permite porque van a otro país distinto, pero no cambian de idea. No eligen esta opción por protección a sus hijos.

Hay parejas que eligen esto, pero posteriormente los centros no podemos cumplir su deseo porque sus embriones no cumplen los requisitos para ser “donables”, por ejemplo por edad de la mujer superior a 35 años.

c. La donación con fines de investigación

Los pacientes deben recibir y firmar una carta del Centro en la que se especifique el proyecto de investigación al que se van a destinar y deben renunciar a compensaciones económicas derivadas de dichas investigaciones”.

Destinan sus embriones a investigación el 3,9% de los pacientes. Esta opción les da temor, se imaginan cosas horrorosas.

El problema es que apenas hay líneas de investigación con células madre embrionarias. En Institut Marqués todavía no hemos enviado ningún embrión a este destino a pesar de ofrecernos.

d. El cese de su conservación sin otra utilización

En el caso de los preembriones crioconservados, esta última opción sólo será aplicable una vez finalizado el plazo máximo de conservación establecido en esta Ley sin que se haya optado por alguno de los destinos mencionados en los apartados anteriores”. 

Los destinan a destrucción sólo el 4,7% de los pacientes. Nos dicen que les da pena destruirlos.

Este supuesto requiere que se haya agotado el periodo fértil de la mujer receptora y que eso se acredite mediante un informe médico de profesionales ajenos al centro. Este requisito hace que sólo una tercera parte de estos embriones hayan sido destruidos, ya que no recibimos esos informes, que deben gestionar los propios pacientes.

La mayoría de los pacientes, el 47,9%, no responden a las cartas que reciben del Centro. No es que se desentiendan, es que dan muchísima importancia a esta decisión y les produce conflictos emocionales.

Según la normativa legal, si no responden a dos consultas se consideran abandonados y pasan a ser custodiados por el centro médico. Ya sabéis que nosotros destinamos todos los embriones que cumplen los requisitos médicos para ser “donables” al Programa de Adopción.

En conclusión, a pesar de tener una ley que permite todas las posibles opciones de destino, la mayoría de los embriones quedan abandonados. 

Sólo el 13,3% de las personas que tienen embriones congelados toman una decisión sobre su destino. El 86,7% no responde a las consultas del Centro o los mantiene como suyos aunque ya no quieran tener más hijos.

¿Qué te parece todo esto?

¿Qué harías tú?

Aumenta la adopción de embriones

Cada vez acuden más pacientes a nuestro Centro para adoptar embriones. En el año 2013 hicimos el doble de ciclos que el año anterior y sigue aumentando.

Creo que se debe a varias razones:

1. Las restricciones a la adopción internacional de niños. En los últimos años se ha producido una disminución constante del número de niños adoptados en otros países. Según datos consultados, esto ocurre en todo el mundo excepto en Italia.

Hay muchos países que han cerrado su programa de dar niños en adopción a extranjeros, otros con listas de espera superiores a cinco años, otros sólo dan en adopción a niños de más de 6 años o con alguna discapacidad, otros lo prohíben a parejas homosexuales, en fin, hay menos niños para adoptar y muchas parejas ya ni lo intentan.

Los países en los que se adoptaba han cambiado su política de protección a la infancia y han mejorado su nivel sociosanitario. Esto ha conllevado más acceso a métodos anticonceptivos y también un aumento marcado en las tasas de aborto.

2. La crisis económica hace que muchas parejas no puedan permitirse el coste de la adopción de un niño u otros tratamientos de reproducción. La elección de donación/adopción de embriones suele ser una decisión de los propios pacientes ya que incluso en los casos de anomalías en los óvulos y anomalías en el semen no tratables, la indicación médica es la FIV con donación de ovocitos y banco de semen, pero el coste es mucho mayor.

3. España tiene una Ley de reproducción asistida más liberal que la de muchos otros estados.

Cada vez hay más información sobre la adopción de embriones y ya han venido a adoptar embriones personas de 33 países distintos: Albania, Alemania, Andorra, Argelia, Argentina, Austria, Australia, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gabón, Gales, Grecia, Guatemala, Holanda, Italia, Irlanda, Libia, Marruecos, Méjico, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Suecia, Suiza, Rumanía, Rusia, USA, Venezuela…

He revisado el perfil de los pacientes que han acudido al Programa de Adopción de Embriones desde que lo iniciamos, hace ahora 10 años. El 72% son parejas con problemas de esterilidad que han intentado sin éxito otros tratamientos, con un promedio de 4,1 años deseando tener un bebé y con 4,4 intentos fallidos.

El 19% son mujeres sin pareja, este porcentaje es mayor cada año.

Los demás son personas que acuden directamente a la adopción de embriones al no plantearse un tratamiento de reproducción por razones éticas o religiosas.

Aproximadamente una tercera parte de todas estas personas había pensado o iniciado trámites para la adopción de un niño.

Cada transferencia de embriones adoptados es absolutamente especial, al deseo profundo de tener un hijo se suma una historia personal de haber abandonado ya los tratamientos o de no haberlos hecho por no contemplarlos moralmente. Son los transfers más bonitos, ¡se respira ilusión!

Estamos contentos porque gracias a la evolución de las técnicas de congelación la tasa de embarazo evolutivo por transfer de adopción de embriones en 2013 ha sido 50,6%.

De cada niño que nace se podría escribir un libro de amor, de entrega y de agradecimiento a la vida. Además los capítulos de procedencia biológica, de su historia cuando era embrión, del azar y del destino serán apasionantes.

Ovulación: mitos y falsas creencias

Cuando una mujer quiere quedarse embarazada la ovulación se convierte en un asunto apasionante. Algo que no importaba nada, pasa de repente a ser un objetivo. ¿Estoy segura de que ovulo? ¿Cómo sé qué día ovulo? Son preguntas frecuentes.

Por eso quiero comentaros algunas falsas creencias que en la consulta oímos continuamente.

¿Es cierto que cada mes se ovula por un ovario? 

Pues no, no lo es, aunque lo cuenten incluso los libros de texto de colegio.

El óvulo es una célula que está dentro del folículo y ambos se desarrollan. Los folículos pasan por las siguientes fases: primordial, primario, secundario y finalmente terciario, cuando ya están maduros.

Los folículos primordiales, en primera fase, descansan en el ovario, donde muchos de ellos, tres meses antes del ciclo en el que se ovulará, empiezan a crecer y a convertirse en folículos primarios. Este proceso se llama de reclutamiento.

De todos estos folículos, sólo unos pocos llegan a ser folículos secundarios, muchos se atrofian, se van quedando atrás. A esto se le llama proceso de atresia. Finalmente, sólo uno entre los secundarios llegará a convertirse en terciario, y a medir de 2 a 3 cm.  Si en vez de ser uno son dos, es cuando podemos tener gemelos.

A lo largo de este proceso, el folículo dominante produce unas sustancias que inhiben el desarrollo de los demás. Y esto ocurre en todo el tejido ovárico, no importa si está en el ovario derecho o en el izquierdo. Cuando una mujer sólo tiene un ovario ovula siempre por ese ovario. Si tiene los dos el proceso es aleatorio, es decir, puede ovular varios meses seguidos por el mismo ovario.

¿Y si no ovulo?

Muchas mujeres temen no saber si ovulan. Puedo deciros que si los ciclos menstruales son regulares, es decir, si  tienes la regla cada mes,  es seguro que ovulas.

Las chicas que no ovulan son las que se quedan sin la regla, la tienen cada varios meses o presentan ciclos irregulares.

Para saber qué día ovulas es suficiente con que te fijes en la duración habitual de tus ciclos. Sabemos que desde la ovulación hasta la regla siguiente pasan 14 días. Así, si tus ciclos son de 28 días, lo más probable es que ovules el día 14º del ciclo; si son de 27 días pues el 13º.

Aunque no siempre es exacto, no necesitas tests de ovulación, es más práctico tener relaciones entre tres días antes y el día que ovulas. Sabemos que los espermatozoides pueden esperar con vitalidad al ovocito tres días en las trompas y que el ovocito puede fecundarse durante 24 horas (un día después de la ovulación, degenera).

Lo ideal es orientar las relaciones sexuales a esos días pero no hace falta que sean todos esos días. Aunque tengas una misión ¡mantengamos un poco de romanticismo!

Tienes que saber que los espermatozoides se desplazan desde la vagina hasta la trompa con una velocidad de 2 a 3 milímetros por minuto. Así, desde que se produce la eyaculación hasta que el espermatozoide llega al ovocito pasan unos 45-60 minutos… Pocas horas después de una relación sexual ¡ya puedes estar embarazada!

Ovular no significa que puedas quedarte embarazada. 

Durante los ocho o diez últimos años de menstruaciones la mujer ya no puede tener hijos sanos. El sistema fisiológico de separación de los cromosomas de los óvulos envejece y se hace ineficaz. De esta forma, con el paso del tiempo los ovocitos presentan alteraciones que impiden la fecundación o que darán lugar a abortos.

Este proceso de envejecimiento se produce por el paso del tiempo. Hay quien cree que durante el embarazo o durante el tiempo en que se toman anticonceptivos no se gastan óvulos, pero no es cierto. Es como pensar “¿mientras estoy dormida no envejezco?”

Otro error frecuente es creer que cuando se lleva mucho tiempo tomando píldoras anticonceptivas hay que esperar unos meses para quedarse embarazada.

No es cierto, puedes buscar el embarazo desde el momento en que las dejas. Supongo que esta falsa creencia viene dada porque cuando se llevan muchos ciclos sin ovular es frecuente que la primera ovulación se retrase.

¿Qué pasa con los óvulos no fecundados?

Los óvulos no fecundados son células microscópicas que son eliminadas por un tipo de glóbulos blancos llamados macrófagos y que forman parte de nuestro sistema de limpieza celular. ¡No se expulsan con la regla! Son recogidos por estos linfocitos y llevados a la sangre.

¿Se hereda la fertilidad? 

Sabemos que algunos aspectos relacionados con la fertilidad están determinados genéticamente y por tanto hay familias más fértiles que otras.

Así, el número de ovocitos y folículos primordiales con el que nace una niña puede oscilar entre 2 y 3 millones y esto tiene que ver con la herencia ligada a los cromosomas X.

Con frecuencia las pacientes nos dicen: “Tendré la menopausia probablemente a la edad de mi madre o un poco más tarde”. En las sociedades industrializadas esto está cambiando. Debido a los tóxicos disruptores endocrinos que se acumulan en la grasa de la madre el número de estas células se reduce y vemos que también se va reduciendo la edad fértil.

Esto ocurre también en los hombres, y por eso va disminuyendo la fertilidad masculina en varones de áreas con tóxicos ambientales.

Por último, también es muy típico oír: “Me vino la primera regla muy pronto, así que tendré pronto la menopausia”. Pues no, la edad de la menopausia no tiene ninguna relación con la edad en la que vino la primera regla.

Una historia de amor

Quiero compartir con vosotros esta carta de una paciente que he recibido hoy.  

Es una historia de amor, de lucha y de esperanza que merecía este final feliz.

Disfrutarlo segundo a segundo. Como se merece.

Aún no somos conscientes de lo que está pasando. Ha costado demasiado llegar hasta aquí.

Creímos que esto no era para nosotros. Que nosotros estábamos destinados a ser felices, pero “de otra manera”.

Lunes, 3 de marzo de 2014. Mi marido y yo acudimos a la consulta para hacernos una prueba de embarazo como quien va a una visita rutinaria con el médico por un catarro.

Sin nervios, sin esperar ninguna noticia nueva que nos fuera a sorprender.

En los breves minutos de espera desde que llegamos y nos sentamos en el sofá del fondo del vestíbulo, visualicé lo que pasaría minutos después. Pasaríamos a una consulta y un miembro del equipo médico de nuestra doctora nos diría con todo el tacto del mundo, pero sin tapujos, que sintiéndolo mucho esa vez tampoco había funcionado.

El corazón no me dio un vuelco al tener ese pensamiento. Sentía que eso era lo que iba a pasar y lo esperaba con resignación y serenidad. El largo tiempo y los fracasos repetidos ya habían hecho mella en mí sin ser consciente de ello.

De golpe, vemos aparecer a nuestra doctora en el vestíbulo acercándose con la mejor de sus sonrisas y abriendo los brazos para abrazarnos. En ese momento, suelta un “Estás embarazada, felicidades”. Y yo, incrédula, la abrazo, como quien no ha entendido lo que me acaba de decir. Como cuando escuchas algo en bajito que te quedas inmóvil y necesitas que te lo repitan para cerciorarte de que escuchaste bien.

Creo que le dije: “pero ¿cómo? Eso no puede ser”. Y ella, sin dejar de sonreír, dijo: “Sí, estás embarazada. La prueba ha dado positiva en seguida. Pasemos a la consulta”. De golpe, mientras ella abraza a mi marido, mi voz en off, me dice: “No puede ser, pero si  tú no has venido a que te digan que lo estás. Tú has venido para que te dijeran otra vez que lo volviéramos a intentar”.

Ya estamos de camino al despacho y nos encontramos con casi todo el mundo: con la enfermera que nos acompañó el día de la transferencia, con la enfermera de la doctora con la que ya tenemos cierta confianza y aprecio por el tiempo pasado, con las chicas de administración que siempre se interesan por cómo han ido las cosas. Es inevitable que les llegue que: ¡estamos embarazados!

Entramos en la consulta sin salir de nuestro asombro. Ni sé dónde dejo la chaqueta y me siento en una de las sillas, junto a mi marido.

La doctora nos cuenta con más detalle la alegría con la que han empezado el día ella y su equipo, al ver el positivo en mi prueba de orina.

“¡Ya era hora!”, me dice, “ya os tocaba”.

Mi marido y yo nos miramos y le digo otra vez: “pero, ¿seguro que lo estoy? ¿No va a ser la medicación que me tomo que ha dado un falso positivo? En seguida que termino la frase, me siento ridícula.

La doctora, sin perder un ápice de su sonrisa, me dice: “Estás embarazada. Los valores han salido muy altos. No hay duda.”

“No me lo puedo creer”, le digo yo. “Pero si llevo días sintiendo dolores menstruales”, le vuelvo a decir. A lo que ella contesta: “Eso son espasmos del útero ensanchándose para que pueda crecer el embrión”.

Increíble, no nos lo podíamos creer todavía. A mi marido llevaba días diciéndole que yo sentía lo de cada vez. El cuerpo preparándose para una bajada de la menstruación. Mi marido tampoco sale de su asombro pero me confiesa en ese momento que nunca había perdido del todo la esperanza.

La doctora nos pide hacer una analítica de sangre, más que para confirmar el embarazo, para saber cómo tengo los valores de todo. Y volvemos a casa a esperar los resultados.

La primera canción que se escucha en la radio del coche es: “Happy” de Pharrell Williams. Es como si el destino nos hablara de pronto y nos dijera: “despertad de la pesadilla, chicos. Ha llegado vuestra hora. Se os ha concedido lo que deseabais desde hacía tanto tiempo y pensabais que nunca podríais tener”.

En ese momento, me viene a la mente el último día que nos vimos con nuestra doctora. Tras el último fracaso.

Le hablé francamente: le dije que no creía que fuera a funcionar nada con nosotros. Que a mí me pasaba algo que todavía no estaba suficientemente estudiado y que por ello, ningún embrión podía sentirse cómodo en mí. Y que por todo eso, debíamos empezar a pensar en iniciar los trámites de una adopción.

La doctora, al verme así, me tranquilizó. Me repitió que entendía lo que me pasaba, pero que estaba segura de que había posibilidad en nosotros.  Yo creo que casi nos convenció ella, de hacer otro intento.

Salimos realmente emocionados de la consulta. La vida no había sido fácil desde que empezamos a plantearnos la posibilidad de ser padres. Muchas emociones, tiempo fértil y dinero perdido que nos habían dejado en el límite de lo emocional y lo económico, y sin ninguna salida a corto o medio plazo. En pocas palabras, la vida ya no nos daba para más en ningún sentido.

La doctora, consciente de eso y de nuestras posibilidades, y comprometida en todos los sentidos con nosotros desde el principio, no quiso de ninguna forma que nos marcháramos ese día sin el convencimiento de que volveríamos a intentarlo otra vez. Y lo volvimos a intentar gracias a ella.

¡Qué alegría y emoción siento al recordar eso ahora y ese abrazo mientras me decía: “Estás embarazada, felicidades”! Creo que ese momento lo recordaré siempre. Es como si de pronto hubieran venido los Reyes Magos, nos hubiera tocado la primitiva, los ciegos, la quiniela, todo junto.

Mi marido y yo estamos viviendo un sueño desde entonces. Es muy pronto para saber cómo se desarrollará todo, pues aún hay que pasar la mayoría del embarazo. Pero sin duda creo que nos ha devuelto ese sentimiento que nos mueve a todos día a día, que es luchar por lo que amamos, por lo que queremos, y que nosotros, más yo que mi marido, ya habíamos perdido sin posibilidad de recuperar: la ESPERANZA.

Sin duda, ese día recuperamos la ilusión por luchar por nuestro bebé.

Lo que pasará de ahora en adelante con el embarazo, no lo sabemos todavía. Pero sin duda, esa última visita con nuestra doctora, antes del último intento, y el arrojo con el que afrontó nuestra desilusión, han devuelto a la vida todos nuestros sentimientos de lucha que pensábamos que ya no teníamos. Y estamos muy agradecidos por ello.

Este escrito está dedicado a nuestra doctora, a la que nunca podremos agradecerle lo suficiente lo que ha hecho por nosotros y a todas aquellas parejas con fracasos repetidos, que han perdido la esperanza de ser papás.

Lo más importante para conseguir el éxito, ya que esta lucha suele ser larga y muy dolorosa, es estar en un buen centro como el Instituto Marqués y confiar en que estáis en las mejores manos, como nos pasó a nosotros desde la primera consulta, en la que conocimos a nuestra doctora. Confiamos en su buen criterio y ¡aquí estamos! con un positivo de 7 semanas.

Si vuestro doctor/a, en quien confiáis, os recomienda ir hacia adelante, no os dejéis vencer por el miedo a otro fracaso. Confiad en sus palabras. Si no estuviera convencido/a de ello, no se aventuraría a que pasarais por otra desilusión.

Y en caso de duda sobre qué centro escoger, no lo dudéis, el Instituto Marqués da ese toque de distinción, donde os sentiréis siempre en confianza y en las mejores manos.

Todos mis mejores deseos para vosotros.

(Calella, abril 2014)

Primera visita de esterilidad

“Siempre he querido ser madre, esperé a tener todo lo que creía necesario para ofrecerle lo mejor a mi hijo. Así que a los 33 años, con muchísima ilusión, una pastilla diaria de ácido fólico y un calendario, dejé la anticoncepción esperando quedarme embarazada ese mismo mes. Ahora llevo más de un año y no lo he conseguido. ¿Cómo puede ser?”

Dra. López-Teijón

Mira Lourdes, las parejas de tu edad pasado un año solamente habrán conseguido un embarazo la mitad. Pasado otro año un 30% más y una de cada cinco sólo lo conseguirá con ayuda médica. No sé todavía por qué no te has quedado embarazada pero vamos a iniciar un estudio de esterilidad.

Lourdes

¿Cómo de esterilidad? (indignada y sorprendida)

Dra. López-Teijón

Sé que es un shock enterarte de que llevar un año sin conseguir un embarazo se llama esterilidad. Es una palabra horrorosa y que provoca sentimientos muy negativos.

Lourdes

Yo nunca pensé que me podía pasar esto, que digas que soy estéril… Además estos últimos meses lo he pasado fatal, cada vez que tengo la regla es un fracaso, se me hunde el mundo.

Dra López-Teijón

Lourdes, buscaremos la causa y le pondremos solución pero hoy además de pedirte las pruebas, quiero hablar de cómo te sientes y vamos a hacer un plan para que todo esto pueda ser una buena experiencia.

Lourdes

Pues de momento la experiencia es mala. Mi marido dice que unos días lo rechazo y otras lo busco y que nunca sabe cómo voy a reaccionar. Pero claro… yo estoy focalizando las relaciones a la ovulación. Dice que ya no disfruto con el sexo y tiene parte de razón.

Dra. López-Teijón

Es importante que no descuides tu relación de pareja, debes seguir como antes. Hoy día sabemos que no es conveniente la abstinencia de unos días para mejorar la calidad del semen, puede mejorar la cantidad de espermatozoides del eyaculado pero empeora otros parámetros como la fragmentación del DNA. Lo ideal es mantener la misma frecuencia de siempre asegurándote tener relaciones sexuales en tu caso el día 13 del ciclo.

También te sugiero que habléis de este tema entre vosotros un máximo de unos 15 minutos al día.

Lourdes

Se va a poner muy contento si te hago caso y encima me has dicho que él sólo tiene que hacerse un seminograma. Y yo los análisis hormonales, la prueba de las trompas, la ecografía y no sé cuántas cosas más.

Un mes después Lourdes vuelve a consulta acompañada por Andrés, que nada más llegar quiere saber cómo está su seminograma.

Dra. López-Teijón

El estudio del semen es normal. La prueba de las trompas también y lo que llama la atención es que tu edad ovárica es mayor de lo esperado, corresponde a unos 40 años y eso hace que tu fertilidad sea menor.

Andrés

O sea que yo estoy bien, Lourdes ya puedes dejar de decirme que no beba, que no fume, que no me estrese, y todo eso.

Lourdes

Andrés, me haces sentir culpable. El problema parece que lo tengo yo y que tú ya no tienes que hacer nada más. Felicidades, me alegro por ti.

Andrés

Doctora, dile algo porque no para de culparme a mí o de hacerse la víctima. Parece que se ha obsesionado con el embarazo y que es lo único que le importa.

Dra. López-Teijón

Tenéis que estar más unidos y apoyaros el uno al otro más que nunca. Ante esta situación cada uno va a reaccionar según su carácter, igual que lo hacéis ante los otros problemas de la vida.  Propongo que os lo toméis como un reto, como un proceso que puede uniros si le ponéis cariño, romanticismo e ironía.

Ahora os explico cómo haremos la Fecundación In Vitro y encontraremos tus mejores óvulos.

Lourdes

Lo vamos a hacer porque no me queda otro remedio, pero me parece todo muy forzado, como ir en contra de la naturaleza. Mi hermana tiene un bebé de seis meses, ella tardó dos años en quedarse embarazada y me recomienda esperar para ver si me quedo sin Fecundación In Vitro.

Dra. López-Teijón

Tienes razón, pero la naturaleza tenía previsto que las mujeres tuviéramos los hijos antes de los 30 años y con señores con un semen estupendo.

Es muy importante que sepáis que durante el tiempo que pasa desde que se desea hasta que se consigue el embarazo puede alterarse mucho la relación con nuestros seres queridos. Tu hermana te quiere, pero no sabe el daño que te pueden hacer sus comentarios. ¿Lo sabe tu familia?

Lourdes

Mi madre no paraba de decirnos “vosotros sólo pensáis en viajar y salir con amigos” y me dolía muchísimo, por eso ahora se lo he dicho a mis padres y a mis hermanas. Ahora no paran de darme consejos.

Dra. López-Teijón

Es bueno que lo sepa tu entorno más cercano, pero lo mejor es que ahora les pidas silencio, no dejes que te hablen de nada relacionado con tratamientos de esterilidad ni que te digan lo que debes o no debes hacer, ya me entiendes.

También debes evitar, de momento, salir con amigos que tengan bebés o con amigas embarazadas. Es normal incluso que te hayas sentido incómoda con el embarazo de tu hermana, seguro que sólo hablaba de eso y ahora sólo habla de su bebé.

También te pasará a ti pero ahora es mejor estar con amigos sin hijos ni embarazos.

Lourdes

¿Qué más puedo hacer para no estar todo el día pensando en esto?

Dra. López-Teijón

Yo creo que debes estar ocupada, con tu trabajo, aficiones, etc., llenar todo tu tiempo libre. Y cinco minutos cada día pensar en esto, en tu objetivo, en cómo te sentirás cuando tengas a tu bebé en brazos, por favor, piensa sólo en eso.

Esta conversación se repite en la consulta. Ante el diagnóstico de esterilidad aparecen sentimientos de pena, negación, rabia, miedo a ilusionarse, miedo a no conseguirlo y ansiedad. Pero con los avances actuales, el 95% de las mujeres que hacen tratamientos se quedan embarazadas, así, es bueno reconocer, aceptar estas emociones y saber que son transitorias, que tu deseo mas íntimo, profundo y bonito va a cumplirse.

Embriones frescos o congelados, ¿qué es mejor?

Hoy la Dra. Esther Velilla, directora de Laboratorio, nos ha presentado los resultados del año pasado, y estoy alucinada porque las tasas de embarazo por transferencia han sido iguales con embriones transferidos en fresco que con los congelados (vitrificados).

¡Incluso con embriones que se han congelado dos veces! Esta situación ocurre cuando se descongelan más embriones de los que finalmente se transfieren, en estos casos se los deja en cultivo y, si llegan a estadio de blastocisto, se vuelven a vitrificar.

Sinceramente, yo no creía que iba a presenciar esto en mi vida profesional. Supone un avance médico enorme por lo siguiente:

  • Mayores posibilidades de embarazo por ciclo. Hablamos de un ciclo cada vez que hay recuperación de ovocitos. Esto supone que en muchos casos no tengamos que hacer otra punción cuando se quiera un segundo embarazo.
  • Reducción de número de embarazos múltiples. Es frecuente que, a pesar de preferir un embarazo único, los pacientes nos pidan transferir más embriones para evitar que pierdan calidad al congelarlos.
  • Si tras la recuperación de ovocitos la paciente no puede continuar el tratamiento por razones médicas o familiares, no nos va a importar no hacer el transfer en fresco. Esto es muy importante en mujeres con ovarios poliquísticos porque tienen riesgo de hiperestimulación.
  • Este año se han publicado varios estudios que señalan que los resultados con embriones congelados pueden ser incluso mejores, ya que la preparación del endometrio es más fisiológica. Proponen congelarlos todos, no hacer la transferencia en fresco. Yo ya no espero tanto, además esto retrasaría y encarecería el proceso.

De momento, los pacientes no se lo creen del todo. La semana pasada un marido muy simpático me decía “¿Cómo va a ser igual? ¡Si se nota hasta en la merluza!” Bueno, tenemos que darlo a conocer.

El gran reto de vitrificar blastocistos

Ya os comenté cómo viven los embriones congelados. A los biólogos lo que más les ha costado ha sido la vitrificación de los blastocistos.

Los blastocistos son los embriones de 5-6 días de vida. Tienen una masa de una 200 células que va a dar lugar a todas las estructuras del embrión y que se llama masa celular interna. Las otras células se llaman trofoectodermo y van a dar lugar a la placenta. Además, tienen una laguna de agua muy grande que se llama blastocele y una membrana externa que está a punto de romper, ya que blastocisto es el estadio previo a implantarse en el útero.

La dificultad para congelar blastocistos viene dada principalmente por la cantidad de agua que tienen. En casa es fácil congelar el pollo, pero no podemos congelar un huevo.

Para vitrificar los blastocistos con éxito, los biólogos les quitan previamente el agua. Pueden pincharlos o bien ahora en nuestro laboratorio pueden rodearlos de una solución química que les “chupa” el líquido y como veis, no les afecta.

Como no hay ningún vídeo publicado sobre esto, les he pedido a los biólogos una grabación de estos procesos poniendo los blastocistos en el Embryoscope.

Primero vemos cómo se queda sin agua, y después cómo se rehidrata para desvitrificarse, ¡y quedarse tan contento!

Esto son imágenes aceleradas; dichos procesos duran unas horas.

Seguimos con tu genética

Tú también eres portador de mutaciones genéticas que te predisponen a tener enfermedades graves. ¿Quieres saber cuáles?

Actualmente, tienes la posibilidad de saber el grado de predisposición genética que tienes para desarrollar enfermedades como Alzheimer, cáncer, infarto, esclerosis múltiple, etc. Estas enfermedades son las responsables de la mayoría de las muertes naturales de los países desarrollados.

Mira la tabla de más abajo, puede ser el de cualquiera de nosotros. Tu informe sería parecido a este pero variando el riesgo específico para cada enfermedad. Es altamente probable que la causa de tu muerte esté escrita en las cinco primeras líneas. Que impresión ¿verdad? ¿a qué parece increíble? Está claro que todos vamos a morirnos, lo que nos dice este análisis es de qué.

El riesgo de contraer casi todas las enfermedades viene dado por la predisposición genética y también por el entorno y es muy interesante como varía esta proporción según cada enfermedad. Por ejemplo, el Alzheimer se estima que tiene una base genética del 75% y de ambiente o estilo de vida del 25%, mientras que en las enfermedades coronarias hablamos de un 50% en cada caso.

Estos análisis se hacen en una muestra de ADN, la forma más habitual de obtenerlo es frotando con un bastoncillo de algodón la cara interna de la mejilla, dentro de la boca.

Suelen hacerse en un laboratorio de análisis clínicos, pero hoy en día se pueden hacer por internet, desde un laboratorio online te mandan a casa un kit de recogida de muestra el cuál devuelves y en unas 2 semanas mandan a tu e-mail el resultado. El precio es de unos 300 euros.

Hay personas que dicen que no se lo harían porque vivirían con gran ansiedad y aprensión.

Otras personas dicen que se harían este test si esta información les da la oportunidad de hacer medicina preventiva o pruebas de diagnóstico precoz de las enfermedades que presenten alto riesgo genético.

Imaginemos que te lo has hecho, vas a encontrarte con que la sanidad pública no va a cubrirte la mayoría de las pruebas que tienes que hacerte de forma periódica y un seguro privado tampoco. Así que el aspecto económico es algo que debes tener en cuenta.

Hace poco se habló del caso de Angelina Jolie. Aproximadamente el 10% de las mujeres que desarrollan cáncer de mama presentan mutaciones genéticas. Estos genes que predisponen al cáncer se llaman BRCA1 y BRCA2 y se heredan de los padres, los llevan el 50% de los hijos y hay por tanto una historia familiar de cáncer de mama o de ovario antes de los 50 años. Suelen tener abuela, madre hermanas o tías afectadas, el hombre, si es portador, lo transmite al 50%de sus hijos. Por eso pueden saltarse una generación.

Si una mujer tiene el gen BRCA1 se considera que las probabilidades de desarrollar cáncer de mama son del 80% y de ovario 60%.

Si una mujer tiene el gen BRCA2 se considera que las probabilidades de desarrollar cáncer de mama son del 85% y de ovario 23%.

Angelina Jolie es portadora y decidió hacerse una mastectomía bilateral y extirparse los ovarios.

Esta es una situación bastante especial porque se puede hacer una prevención muy eficaz, pero esto no es posible en la mayoría de las enfermedades, no te puedes quitar el hígado, el pulmón, la vejiga… en la mayoría de los casos sólo son pruebas para un diagnóstico más precoz.

¿Estás dispuesto a echar un “vistazo a tu futuro”?

¿Se lo harías a tu hijo?

¿Crees que en un futuro podrían pedirlo las compañías de seguros de vida?

Enfermedades hereditarias ¿quieres saber cuáles puedes transmitir tú?

Tú eres portador de entre 5 y 20 mutaciones recesivas graves. Os explico:

Las mutaciones son cambios que se producen en el mapa genético de cada ser vivo, unas se trasmiten a los hijos y otras no, dependiendo del tipo células afectadas.
En teoría, son necesarias para la evolución de las especies (descendemos de chimpancés así que ¡imaginaos las mutaciones que hemos hecho!) pero con demasiada frecuencia la naturaleza se equivoca y se producen errores que causan o predisponen a enfermedades más o menos graves.
Ser portador quiere decir que tienes una de las dos copias de ese gen alteradas pero no estás enfermo porque la copia sana hace la función con normalidad.

El 1,8% de los niños nacen con enfermedades genéticas. Pueden ser hereditarias o aparecer espontáneamente, lo llamamos de novo. Las hereditarias más frecuentes son la fibrosis quística, el síndrome del x frágil o la atrofia muscular espinal entre otras.

En estos momentos los científicos han desarrollado tests genéticos que permiten saber de qué enfermedades hereditarias somos portadores. Su utilidad es conocer nuestro “carnet genético” y antes de tener un hijo conocer el de nuestra pareja ya que si es portador de la misma mutación sus hijos tendrán un 25% de posibilidades de expresar esa enfermedad.

Hay diferentes kits, estudian una cantidad mayor o menor de enfermedades, sobre 1.000-2.000 mutaciones relacionadas con las 200-300 enfermedades hereditarias más frecuentes. (Hay más de 6.000 enfermedades hereditarias pero la mayoría son muy raras).
Estos análisis se hacen en una muestra de sangre, tienen un coste aproximado de 500 euros, en 2-3 semanas se tiene el resultado y siempre debe ser explicado por un experto.

Si resulta que los dos miembros de la pareja tiene la misma mutación puede hacerse una Fecundación In Vitro con Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) para poner sólo los embriones que estén sanos o bien hacer el estudio de esa enfermedad en el embrión durante los primeros meses de embarazo.

La implicación económica tiene diferentes puntos de vista. Algunas compañías de seguros norteamericanas lo incluyen en la cobertura de los futuros padres, porque les resulta más barato hacer este test que costear el diagnóstico y tratamiento de un niño con una enfermedad crónica grave.

El coste de una Fecundación In Vitro con DGP para este tipo de enfermedades es alto, el de diagnóstico en el feto más barato pero si está afectado supone la interrupción del embarazo.

He preguntado estos días a muchas personas y ahora te pregunto a ti si quieres saber tu carnet genético.

Debes tener en cuenta que estos tests permiten el nacimiento de niños no afectados por mutaciones de las que tú y tu pareja sois portadores pero no aseguran el nacimiento de un bebé sano porque una gran parte de las enfermedades son mutaciones espontáneas de novo.

Habitualmente pensamos que a nosotros no nos va a pasar, pero cuando vemos en los medios de comunicación a un pequeñito muy enfermo, a él y a su familia rodeados de sufrimiento, de continuos tratamientos, de incertidumbre sobre el futuro, etc. se nos rompe el corazón.

En cuanto a la implicación moral he oído todo tipo de opiniones, personas que lo rechazan por pensar que se van a hacer bebés de diseño, eugenesia, temor al abuso, a la manipulación genética, personas que dicen que está muy bien pero que ellos no lo harían y personas que lo consideran un gran avance y que si pueden se harán el análisis genético de portadores.

En mi experiencia, los pacientes que coinciden en mutaciones llegan con abortos de repetición, con antecedentes de hijos muertos o con un hijo con discapacidades graves, no buscan bebés de diseño, sólo ¡quieren tener un hijo sano!

En nuestro equipo, los ginecólogos que hacen obstetricia y ginecología informan sobre estos análisis a las mujeres que quieren quedarse embarazadas pero los que hacemos reproducción lo tenemos mas difícil, os explico por qué: Al ser un centro de referencia, la mayoría de las pacientes que atendemos tienen un largo historial de años de esterilidad o de tratamientos sin éxito. Os cuento un caso de ayer: pareja de 40 años, vienen desde Alemania, ella está operada de endometriosis y sus ovarios responden poco, él tiene muy baja concentración de espermatozoides y han hecho cuatro ciclos de FIV en su país. Bueno… Pues yo no fui capaz de decirles “Os habéis planteado que además podéis ser portadores de enfermedades hereditarias?” Creo que ya tenían suficientes problemas.

Se suele decir que la genética es el futuro pero ahora ya empieza a ser el presente.

FIV al compás de la música. Hemos puesto a bailar a los embriones

No me podía imaginar la enorme repercusión que está teniendo la publicación de los resultados de la fecundación in vitro con música, tanto a nivel de compañeros de otros centros como de nuestros pacientes y de medios de comunicación.

Una vez presentado el estudio científico en el congreso de la Sociedad Europea de Reproducción (ESHRE), en julio del 2013, los médicos nos moríamos de ganas de hablar sobre esto con los padres de los primeros niños nacidos. Es curioso, porque a pesar de que los embriones no tienen sentido del oído, todos nos cuentan anécdotas que relacionan estrechamente a sus hijos con la música: que dejan de llorar cuando la oyen, que les ayuda a dormirse… Lo que sí es una casualidad sorprendente es un gemelo italiano que desde pequeñísimo ¡parece que cante!

Desde que descubrimos que las vibraciones musicales mejoran la tasa de fecundación las hemos incorporado por sistema a todas nuestras incubadoras.

Las canciones se seleccionan en base a los gustos de los biólogos porque ellos las oyen constantemente al abrir las incubadoras y están a un volumen muy alto.

Cada mes se cambia el tipo de música aunque hayamos visto que no hay diferencias. Este mes está muy animado, toca heavy metal.

Los pacientes pueden ver desde su ordenador o teléfono móvil cómo se desarrollan sus embriones en el Embryoscope y además escuchar la música que suena, es emocionante.

Ahora continuamos con esta línea de investigación para saber si la música también mejora el desarrollo embrionario y su implantación en el útero. Ya os contaré…

Primeros bebés nacidos en el mundo con FIV musical

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