Vitrificar óvulos

Recientemente ha salido la noticia de que Apple y Facebook pagarán los costes del proceso de congelación de óvulos a aquellas empleadas que opten por retrasar su maternidad para priorizar su carrera profesional.

La vitrificación de ovocitos es un avance increíble si se hace bien. Me refiero a que debe hacerse en el momento adecuado, mientras los ovocitos sean de buena calidad y de la forma adecuada, es decir en un laboratorio muy bueno.

El objetivo es tener guardados unos óvulos que nos den la posibilidad de retrasar la maternidad sin tener que recurrir a ovocitos de donante. Es importante aclarar que es una posibilidad y no una seguridad, ya que entran en juego muchos más factores como la calidad del semen con que se fecunden, nuestra capacidad de implantación de los embriones, etc.

Por eso no sabemos exactamente el número de ovocitos que tenemos que conseguir. En general aconsejamos tener guardados unos 10-12 ovocitos, que es como tener los óvulos de un año vitrificados.

En una mujer sana de menos de 35 años, las posibilidades de embarazo mensuales con un semen normal son aproximadamente del 20% y en una mujer de 40 años, del 5%.

Por eso, lo ideal es vitrificar los óvulos entre los 30 y los 36 años porque no es lo mismo tener guardados tus 35 años que tus 40 años.

En cualquier caso, la edad ovárica no siempre se corresponde con la edad biológica; es muy frecuente que varíe unos tres años. Esto lo podemos saber estudiando la hormona antimulleriana en sangre y decidiendo según el resultado del análisis.

En la consulta, muchas mujeres que se interesan por la vitrificación lo hacen tarde y por ética, se lo desaconsejamos; no queremos que tengan una falsa tranquilidad.

La mayoría de los casos en los que vitrificamos ovocitos en nuestro centro corresponden a un perfil muy similar: chicas de 35 a 38 años, con un nivel socioeconómico y cultural alto, que quieren tener hijos pero no tienen pareja. Esperan formar una familia y quedarse embarazadas de forma natural, pero quieren tener ovocitos congelados por si su fertilidad empeora.

Un ciclo de vitrificación de ovocitos cuesta unos 3.000 euros y el mantenimiento hasta que se utilicen son unos 400 euros/año.

Aunque la iniciativa de Facebook y Apple pueda ser una buena noticia para las trabajadoras de estas dos compañías que pensaban vitrificar sus óvulos, a mí me parece que es una forma de rechazo a la maternidad y expongo los siguientes argumentos:

1. En una empresa así ¿quién se atreverá a decir que no quiere retrasar la maternidad, que está embarazada?

2. Al parecer, las empresas lo ofrecen dentro de un paquete de incentivos especiales para atraer a personas con mucho talento. Parece que dejan claro que quieren mujeres listas, pero que difieran su maternidad. Quieren gente joven. Cuando pasen unos años y vayan a tener hijos, ya decidirá la empresa si todavía les interesan o si deciden despedirlas y que tengan los hijos en otra compañía.

3. Como os decía, la vitrificación de óvulos suele hacerse por razones personales, no laborales. A los 30 años en general, se ha completado el proceso de formación profesional. A partir de esta edad, cuando ya se está trabajando, puede haber situaciones como la de una mujer con un proyecto profesional especial o destinada un año a otro país, pero casi siempre, son situaciones temporales que obligan a retrasar el embarazo uno dos años, pero no a vitrificar los ovocitos.

Casi a la vez que esta noticia se ha publicado un estudio que concluye que las mujeres son más productivas a lo largo de su carrera profesional si tienen hijos. Rinden más que las que no tienen hijos y despuntan respecto a los hombres.

¿Qué opinas tú? ¿Qué te parece que Apple y Facebook ayuden económicamente a sus empleadas a vitrificar óvulos?

Yo he oído muchas respuestas distintas y casi todas muy bien razonadas. Dime la tuya.

Razones para donar óvulos

¡Por fin en Italia se permite la donación de ovocitos!

Las mujeres italianas están de enhorabuena, pero también a la expectativa porque temen que no se lo pongan fácil.

Este mes Institut Marquès inaugura una clínica en Milán para ofrecerles nuestra experiencia y nuestra ayuda.

Los italianos son los europeos que más consideran que en su país la esterilidad es un tabú. Lo creen el 71% de las parejas, que viven este tema en un entorno de rechazo social.

Son datos que presentamos en el último congreso de la Sociedad Europea de Fertilidad, tras un estudio realizado en pacientes de 10 países de Europa en que contestaban a preguntas sobre cómo está considerada socialmente la esterilidad en su país, y a quién le han contado su problema: amigos, familia, compañeros de trabajo, etc.

Aquí tenéis los resultados

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La consideración social de la esterilidad está ligada a la tradición cultural y religiosa de cada país y viene también condicionada por el marco legislativo. Ahora, la ley permite la donación de ovocitos, pero socialmente todavía despierta recelos y prejuicios.

Este ambiente puede no ser propicio para que una chica quiera donar óvulos y además el gobierno italiano ya ha dicho que no se permite la compensación económica. En Francia, la ley es similar, con anonimato y sin compensación, y apenas hay donantes.

Quiero compartir con vosotras esta carta que nos ha llegado de una paciente embarazada gracias a una donante de óvulos:

Estimada donante, gracias a tu ayuda, nuestro sueño se ha hecho realidad y hemos sido bendecidos con Lorena, una niña más que adorable. Después de muchos años de dolor y sufrimiento, todos nuestros deseos y sueños se han hecho realidad con la más hermosa niña que podríamos haber deseado. Nunca podremos agradecerte lo suficiente que hayas compartido con nosotros el milagro de la vida, y te aseguro que para nosotros vas a ser siempre un tesoro. Gracias desde el fondo de nuestros corazones, eres una persona muy especial que ha completado nuestra existencia. Gracias a tu esfuerzo, yo he podido darle la vida a nuestra pequeña Lorena.

Donantes de óvulos y semen

Hoy quiero hablaros de cómo en nuestro equipo asignamos los donantes de óvulos y semen.

Pero antes, te invito a pensar por un momento qué valoras más en una persona, y qué valoras más de ti mismo. Escríbelo por favor antes de seguir leyendo.

Cuando hayas acabado, verás que los rasgos que has escrito pueden englobarse en tres opciones: carácter (espíritu positivo, predisposición a ayudar a los demás, simpatía, amabilidad, fortaleza, espíritu de lucha, implicación, etc) capacidad intelectual (inteligencia, rapidez mental, etc) y aspecto físico, (belleza, estilo, elegancia, etc.).

Imagina ahora que necesitarás ovocitos o semen de un donante para poder tener hijos. ¿Cómo querrías que fuera esa persona? ¿Contestarías lo mismo que antes?

¿Qué valoran más nuestros pacientes?

Esta semana hemos analizado una encuesta que hemos hecho a cientos de pacientes de nuestro centro. Les pedimos que pusieran por orden de importancia los aspectos que más valoran de su donante de ovocitos o de semen.

Pues bien, resulta que lo que más valoran los pacientes en su donante es el aspecto físico -en el 51% de los casos- seguido del carácter -en el  31%- y  del nivel cultural -en el 16% de los casos-.

Las respuestas no varían según las nacionalidades de los pacientes ni tampoco si se refieren a donantes de ovocitos o de semen.

Responden igual los hombres que las mujeres y tampoco hay diferencias significativas en las respuestas de mujeres sin pareja masculina que se hacen una inseminación o recurren a una Fecundación In Vitro con semen de banco.

¿Te sorprende? ¿Qué opinas? Yo entiendo que por encima de todo dan importancia al aspecto físico porque es lo que la mayoría de la gente cree que se hereda en mayor medida. Vamos a ver si es así realmente.

¿Qué rasgos heredamos y qué rasgos adquirimos después de nacer?

Es verdad que el aspecto físico de una persona tiene un componente hereditario muy importante, aunque también es cierto que la genética es caprichosa y se pueden dar infinidad de combinaciones. La altura, el color de pelo y ojos, los rasgos faciales, etc. dependen de la herencia genética pero al parecer también del porcentaje de simetría de ambos lados de la cara, que puede hacer  que una persona sea más guapa o más fea. Fíjate en esta foto de Claudia Schiffer y su hermana y entenderás de qué te hablo.

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El aspecto físico también está influenciado por el entorno que tiene y que ha tenido cada niño. La forma de moverse, de mirar, de reír, es decir, los gestos se aprenden, el niño copia a las personas de su entorno.

Además, es muy importante la actitud y ésta depende de la personalidad. Mira estas imágenes de la fotógrafa americana Gracie Hagen; reflejan como un mismo cuerpo puede parecer atractivo o no según la actitud vital de esa persona. 

Capacidad intelectual. Hasta hace poco se creía que el 50% de la inteligencia se heredaba, según estudios sobre coeficiente intelectual hechos en niños. Con el avance de los análisis de desarrollo genético (que estudian el efecto de los genes a lo largo de toda la vida de una persona), se ha visto que la contribución genética para la inteligencia se va manifestando a lo largo de los años y alcanza un 80 % en la edad adulta.

Los estudios en gemelos idénticos que crecieron en distintas familias así lo aprecian, muestran un alto grado de concordancia intelectual entre los gemelos, pese a la diferencia de ambientes en los que hayan vivido. 

Carácter, inteligencia emocional y social, es decir, cómo se siente, cómo actúa, cómo piensa y cómo se relaciona una persona. Siempre ha habido debate sobre qué porcentaje de un determinado rasgo del carácter es innato y cuál adquirido. Actualmente la tendencia es a creer que hay unos rasgos que vienen muy determinados genéticamente, otros que están determinados por el entorno y otros para los que hay una predisposición biológica pero que se manifestarán o no según el ambiente familiar, la cultura del grupo, la educación y las circunstancias.

Los cinco rasgos de la personalidad que se consideran innatos son:

  1. El grado de introversión – extroversión.
  2. El grado de estabilidad emocional. La tendencia al mal genio, depresión, ansiedad, ira, etc. y en el polo opuesto, el control de las emociones.
  3. El grado de interés por experiencias nuevas, la curiosidad, la imaginación, la creatividad.
  4. El grado de interés por los demás, de altruismo, de amabilidad, de empatía.
  5. El grado de autodisciplina, de responsabilidad, la capacidad para seguir las normas, la organización, la meticulosidad.

Los gemelos tienen un carácter más parecido que los hermanos, y los gemelos idénticos mucho más, aunque se hayan criado en sitios distintos. Pero ya desde el momento de nacer los gemelos idénticos presentan diferencias de carácter ya que algunas experiencias individuales al parecer se adquieren durante el embarazo.

Visto todo esto, ¿cómo asignamos a nuestros donantes?

En cuanto al aspecto físico, los conocemos perfectamente y estudiamos con detalle sus rasgos según los de los pacientes que van a recibir esos gametos.

En cuanto al nivel intelectual, realizamos campañas de información exclusivamente en universidades, no porque sea necesario, (si viene una amiga no universitaria también la aceptamos) sino porque sabemos que allí hay más candidatos/as, ya que los/as chicos/as que donan suelen tener un nivel educativo alto (en ambientes con menos estudios la donación no está bien aceptada).

Por último, en cuanto al carácter, nuestros psicólogos entrevistan a los y las donantes y les hacen tests para descartar posibles patologías. No podemos saber qué carácter tienen, si una donante es sociable o tímida o muchas otras cosas. Pero sí conocemos sus hábitos de vida: sabemos que todas ellas tienen rasgos muy marcados de compromiso, de equilibrio emocional y de gran valentía. ¡Y al parecer esos rasgos son hereditarios!

Para nosotros, asignar un/a donante es un acto de gran importancia y lo vivimos con un sentimiento de responsabilidad y de honor por la confianza que los pacientes han depositado en nosotros.

Esterilidad y tóxicos ambientales (disruptores endocrinos)

Esta semana se ha producido un hecho histórico que ha saltado a los medios de comunicación. Basándose en el trabajo de investigación de Institut Marquès, un juez de Tarragona ha abierto diligencias para investigar los tóxicos químicos emitidos en las industrias petroquímicas de esta provincia.

Como ya os comentaba en los posts titulados ¿Por que está disminuyendo la fertilidad masculina? y Tóxicos en la leche materna, estamos muy concienciados con este tema.

Nuestro primer estudio sobre este asunto lo realizamos en el año 2002 en varones de la provincia de Tarragona y los resultados fueron muy preocupantes. Descubrimos que más de la mitad de ellos no cumple los parámetros de normalidad de la OMS, como por ejemplo, que más del 25% de los espermatozoides se muevan correctamente, cuando en esta población la media es del 6,8%. En el siguiente estudio, en 2004 comparamos los datos con varones de la provincia de La Coruña (donde no hay apenas industrias químicas) y aquí el semen resultó normal; se mueven correctamente el 28,7% de los espermatozoides.

Finalmente, en el 2011 analizamos los tóxicos disruptores endocrinos en la leche de las mujeres de ambas áreas geográficas. En Tarragona encontramos DDT en todas las muestras, en La Coruña en ninguna.

Pues bien, en el año 2010 una asociación ecologista de Tarragona presentó, con todos los datos de nuestro estudio, una denuncia en el Juzgado para que se investigaran las causas de la mala calidad del semen. Su propósito era conocer si la industria química de la zona es el principal factor causante, y en ese caso demandar a las empresas responsables de la contaminación. Se trata de un proceso legal similar al que hubo en USA contra la industria tabacalera, en el que los afectados podrían presentar demandas colectivas.

En 2011 el juez archivó la denuncia, pero la Audiencia de Tarragona dio la razón al fiscal en el recurso de apelación y me llamaron a declarar. Al parecer nuestro estudio -y yo como investigadora principal- somos lo único que presenta la acusación. De momento he ido dos veces a declarar. Todavía les resulta sorprendente que les diga que los tóxicos emitidos o los residuos, tan abundantes en esta zona con mucha industria petroquímica, son los responsables de muchos de sus problemas médicos: esterilidad, niños nacidos con malformaciones genitales, abortos, etc.

En el 2013 se volvió a cerrar el caso. Pero ahora, este mes, a instancias del Fiscal de medio ambiente, el juez lo ha reabierto e iniciado la investigación. Ha pedido a la Guardia Civil que identifique todas aquellas empresas de la provincia de Tarragona que emitan como producto base o subproducto de deshecho las sustancias reflejadas en el estudio de Institut Marquès.

Muchas sustancias químicas y materiales creados por el hombre en las últimas décadas nos han facilitado la vida: pesticidas, plásticos, pinturas, barnices, moquetas, detergentes… pero la naturaleza no sabe metabolizarlos ni degradarlos y encima en los animales y humanos se comportan como hormonas femeninas. Imagina un plástico en el mar, permanece para siempre y los componentes se acumulan en peces que después nosotros nos comemos.

En mi opinión, estas sustancias se han creado para que vivamos mejor (las moquetas de los sofás, por ejemplo, llevan retardantes de llama que reducen el riesgo de incendio), no se conocía su efecto, nadie es culpable. Pero desde el momento en que se conocen sus efectos nocivos para la salud se impone un cambio. Este cambio debe ser en las políticas medioambientales mundiales y en todos nosotros. No sirve de nada que la Unión Europea prohíba el uso de una sustancia si luego compramos lo que han producido países que la permiten. En un mundo de comercio globalizado, si se prohíbe un determinado pesticida y luego comemos fruta procedente de otro lugar no se corrige el problema.

Además, debemos tener información sobre lo que consumimos, tenemos el deber y el derecho a saber lo que contienen los alimentos, los cosméticos o los biberones con bisfenol-A que se desprende al calentarlos… porque hay alternativas. Imagínate los cuidados que le quieres dar a tu bebé y que, sin saberlo, le estés haciendo esto…

Las personas que por nuestro trabajo tenemos más información sobre este tema debemos transmitírsela a los medios de comunicación. En el 2010 Institut Marquès esponsorizó la participación española en el maratón del Polo Norte. El atleta Lluís Pallarés emprendió esta hazaña vestido de espermatozoide para denunciar que, hasta en un lugar aparentemente virgen y no explotado como el Ártico, se perciben los efectos de la contaminación; las corrientes marinas lo han convertido en el basurero tóxico del planeta.  Me hubiese gustado ir yo, vestida de ovocito, pero cuando vi cómo era la preparación de Lluís, corriendo dentro de una cámara de frío en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo ya me retiré, además ¡nunca he corrido ni cien metros!

Pertenezco al grupo de expertos en disruptores endocrinos impulsado por la Fundación Vivo Sano,  y con ellos colaboro en diferentes acciones, como por ejemplo el documental La letra pequeña, aunque desde que empezó la crisis económica lo cierto es que nos hacen menos caso; se considera un problema más lejano.

Me he centrado en hablaros de los efectos de los disruptores en la fertilidad masculina y como causantes de abortos, malformaciones genitales y cáncer de testículo, pero también afectan a la fertilidad de la mujer, inducen la pubertad precoz y algunos tipos de cáncer, especialmente de tiroides y de mama. Con el tiempo vamos conociendo más efectos nocivos.

Esta investigación judicial es una buena noticia, al menos para sensibilizar a las autoridades y a los empresarios. Os mantendré informados de lo que pasa.

El destino de los embriones congelados

¿Qué destino le darías a tus embriones congelados cuando no quieras tener más hijos?

Te pido por favor que te plantees la siguiente situación: tienes dos hijos que han nacido tras FIV y no quieres tener más, pero resulta que del ciclo de tratamiento han quedado tres embriones congelados. Supongamos también que, como ha sido en España, puedes elegir todos los destinos posibles para ellos. 

¿Qué decides?

Os voy a comentar lo que dice exactamente la Ley y nuestra experiencia con las respuestas de los pacientes.

Al iniciar un ciclo de FIV se firma un consentimiento informado eligiendo el destino para los embriones no transferidos. En este momento casi la totalidad de los pacientes los mantienen para ellos, pensando que puede no haber embarazo con los frescos o que pueden querer tener más hijos.

Cada año reciben una comunicación del Centro para validar o cambiar su decisión.

Según la Ley española de reproducción asistida Ley 14/2006. Capítulo III. Artículo 11:

Los diferentes destinos posibles que podrán darse a los preembriones crioconservados, así como, en los casos que proceda, al semen, ovocitos y tejido ovárico crioconservados, son”: 

a. Su utilización por la propia mujer o su cónyuge

Esto es posible hasta que se agote la circunstancia de fertilidad de la mujer y ya no pueda ser por razones médicas receptora de un embrión

Como la Ley no pone un límite determinado de edad ni concreta las patologías médicas que pueden contraindicar un embarazo resulta difícil saber cuándo termina este supuesto. 

Siguen conservando los embriones para ellos el 38,8% de los pacientes. Es de destacar que el 91% de estos pacientes han completado su proyecto reproductivo, no quieren tener más hijos pero prefieren mantenerlos porque no se deciden por ninguna de las otras opciones.

b. La donación con fines reproductivos

Es decir, donarlos a otros pacientes. En nuestro Centro sólo el 4,7% de las cartas que recibimos tienen esta opción. Cuando les pregunto por qué no quieren que los reciban otras personas en su misma situación, me dicen que temen que sus hijos se encuentren con hermanos. Les digo que nuestro sistema de asignación no lo permite porque van a otro país distinto, pero no cambian de idea. No eligen esta opción por protección a sus hijos.

Hay parejas que eligen esto, pero posteriormente los centros no podemos cumplir su deseo porque sus embriones no cumplen los requisitos para ser “donables”, por ejemplo por edad de la mujer superior a 35 años.

c. La donación con fines de investigación

Los pacientes deben recibir y firmar una carta del Centro en la que se especifique el proyecto de investigación al que se van a destinar y deben renunciar a compensaciones económicas derivadas de dichas investigaciones”.

Destinan sus embriones a investigación el 3,9% de los pacientes. Esta opción les da temor, se imaginan cosas horrorosas.

El problema es que apenas hay líneas de investigación con células madre embrionarias. En Institut Marqués todavía no hemos enviado ningún embrión a este destino a pesar de ofrecernos.

d. El cese de su conservación sin otra utilización

En el caso de los preembriones crioconservados, esta última opción sólo será aplicable una vez finalizado el plazo máximo de conservación establecido en esta Ley sin que se haya optado por alguno de los destinos mencionados en los apartados anteriores”. 

Los destinan a destrucción sólo el 4,7% de los pacientes. Nos dicen que les da pena destruirlos.

Este supuesto requiere que se haya agotado el periodo fértil de la mujer receptora y que eso se acredite mediante un informe médico de profesionales ajenos al centro. Este requisito hace que sólo una tercera parte de estos embriones hayan sido destruidos, ya que no recibimos esos informes, que deben gestionar los propios pacientes.

La mayoría de los pacientes, el 47,9%, no responden a las cartas que reciben del Centro. No es que se desentiendan, es que dan muchísima importancia a esta decisión y les produce conflictos emocionales.

Según la normativa legal, si no responden a dos consultas se consideran abandonados y pasan a ser custodiados por el centro médico. Ya sabéis que nosotros destinamos todos los embriones que cumplen los requisitos médicos para ser “donables” al Programa de Adopción.

En conclusión, a pesar de tener una ley que permite todas las posibles opciones de destino, la mayoría de los embriones quedan abandonados. 

Sólo el 13,3% de las personas que tienen embriones congelados toman una decisión sobre su destino. El 86,7% no responde a las consultas del Centro o los mantiene como suyos aunque ya no quieran tener más hijos.

¿Qué te parece todo esto?

¿Qué harías tú?

Aumenta la adopción de embriones

Cada vez acuden más pacientes a nuestro Centro para adoptar embriones. En el año 2013 hicimos el doble de ciclos que el año anterior y sigue aumentando.

Creo que se debe a varias razones:

1. Las restricciones a la adopción internacional de niños. En los últimos años se ha producido una disminución constante del número de niños adoptados en otros países. Según datos consultados, esto ocurre en todo el mundo excepto en Italia.

Hay muchos países que han cerrado su programa de dar niños en adopción a extranjeros, otros con listas de espera superiores a cinco años, otros sólo dan en adopción a niños de más de 6 años o con alguna discapacidad, otros lo prohíben a parejas homosexuales, en fin, hay menos niños para adoptar y muchas parejas ya ni lo intentan.

Los países en los que se adoptaba han cambiado su política de protección a la infancia y han mejorado su nivel sociosanitario. Esto ha conllevado más acceso a métodos anticonceptivos y también un aumento marcado en las tasas de aborto.

2. La crisis económica hace que muchas parejas no puedan permitirse el coste de la adopción de un niño u otros tratamientos de reproducción. La elección de donación/adopción de embriones suele ser una decisión de los propios pacientes ya que incluso en los casos de anomalías en los óvulos y anomalías en el semen no tratables, la indicación médica es la FIV con donación de ovocitos y banco de semen, pero el coste es mucho mayor.

3. España tiene una Ley de reproducción asistida más liberal que la de muchos otros estados.

Cada vez hay más información sobre la adopción de embriones y ya han venido a adoptar embriones personas de 33 países distintos: Albania, Alemania, Andorra, Argelia, Argentina, Austria, Australia, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gabón, Gales, Grecia, Guatemala, Holanda, Italia, Irlanda, Libia, Marruecos, Méjico, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Suecia, Suiza, Rumanía, Rusia, USA, Venezuela…

He revisado el perfil de los pacientes que han acudido al Programa de Adopción de Embriones desde que lo iniciamos, hace ahora 10 años. El 72% son parejas con problemas de esterilidad que han intentado sin éxito otros tratamientos, con un promedio de 4,1 años deseando tener un bebé y con 4,4 intentos fallidos.

El 19% son mujeres sin pareja, este porcentaje es mayor cada año.

Los demás son personas que acuden directamente a la adopción de embriones al no plantearse un tratamiento de reproducción por razones éticas o religiosas.

Aproximadamente una tercera parte de todas estas personas había pensado o iniciado trámites para la adopción de un niño.

Cada transferencia de embriones adoptados es absolutamente especial, al deseo profundo de tener un hijo se suma una historia personal de haber abandonado ya los tratamientos o de no haberlos hecho por no contemplarlos moralmente. Son los transfers más bonitos, ¡se respira ilusión!

Estamos contentos porque gracias a la evolución de las técnicas de congelación la tasa de embarazo evolutivo por transfer de adopción de embriones en 2013 ha sido 50,6%.

De cada niño que nace se podría escribir un libro de amor, de entrega y de agradecimiento a la vida. Además los capítulos de procedencia biológica, de su historia cuando era embrión, del azar y del destino serán apasionantes.

Ovulación: mitos y falsas creencias

Cuando una mujer quiere quedarse embarazada la ovulación se convierte en un asunto apasionante. Algo que no importaba nada, pasa de repente a ser un objetivo. ¿Estoy segura de que ovulo? ¿Cómo sé qué día ovulo? Son preguntas frecuentes.

Por eso quiero comentaros algunas falsas creencias que en la consulta oímos continuamente.

¿Es cierto que cada mes se ovula por un ovario? 

Pues no, no lo es, aunque lo cuenten incluso los libros de texto de colegio.

El óvulo es una célula que está dentro del folículo y ambos se desarrollan. Los folículos pasan por las siguientes fases: primordial, primario, secundario y finalmente terciario, cuando ya están maduros.

Los folículos primordiales, en primera fase, descansan en el ovario, donde muchos de ellos, tres meses antes del ciclo en el que se ovulará, empiezan a crecer y a convertirse en folículos primarios. Este proceso se llama de reclutamiento.

De todos estos folículos, sólo unos pocos llegan a ser folículos secundarios, muchos se atrofian, se van quedando atrás. A esto se le llama proceso de atresia. Finalmente, sólo uno entre los secundarios llegará a convertirse en terciario, y a medir de 2 a 3 cm.  Si en vez de ser uno son dos, es cuando podemos tener gemelos.

A lo largo de este proceso, el folículo dominante produce unas sustancias que inhiben el desarrollo de los demás. Y esto ocurre en todo el tejido ovárico, no importa si está en el ovario derecho o en el izquierdo. Cuando una mujer sólo tiene un ovario ovula siempre por ese ovario. Si tiene los dos el proceso es aleatorio, es decir, puede ovular varios meses seguidos por el mismo ovario.

¿Y si no ovulo?

Muchas mujeres temen no saber si ovulan. Puedo deciros que si los ciclos menstruales son regulares, es decir, si  tienes la regla cada mes,  es seguro que ovulas.

Las chicas que no ovulan son las que se quedan sin la regla, la tienen cada varios meses o presentan ciclos irregulares.

Para saber qué día ovulas es suficiente con que te fijes en la duración habitual de tus ciclos. Sabemos que desde la ovulación hasta la regla siguiente pasan 14 días. Así, si tus ciclos son de 28 días, lo más probable es que ovules el día 14º del ciclo; si son de 27 días pues el 13º.

Aunque no siempre es exacto, no necesitas tests de ovulación, es más práctico tener relaciones entre tres días antes y el día que ovulas. Sabemos que los espermatozoides pueden esperar con vitalidad al ovocito tres días en las trompas y que el ovocito puede fecundarse durante 24 horas (un día después de la ovulación, degenera).

Lo ideal es orientar las relaciones sexuales a esos días pero no hace falta que sean todos esos días. Aunque tengas una misión ¡mantengamos un poco de romanticismo!

Tienes que saber que los espermatozoides se desplazan desde la vagina hasta la trompa con una velocidad de 2 a 3 milímetros por minuto. Así, desde que se produce la eyaculación hasta que el espermatozoide llega al ovocito pasan unos 45-60 minutos… Pocas horas después de una relación sexual ¡ya puedes estar embarazada!

Ovular no significa que puedas quedarte embarazada. 

Durante los ocho o diez últimos años de menstruaciones la mujer ya no puede tener hijos sanos. El sistema fisiológico de separación de los cromosomas de los óvulos envejece y se hace ineficaz. De esta forma, con el paso del tiempo los ovocitos presentan alteraciones que impiden la fecundación o que darán lugar a abortos.

Este proceso de envejecimiento se produce por el paso del tiempo. Hay quien cree que durante el embarazo o durante el tiempo en que se toman anticonceptivos no se gastan óvulos, pero no es cierto. Es como pensar “¿mientras estoy dormida no envejezco?”

Otro error frecuente es creer que cuando se lleva mucho tiempo tomando píldoras anticonceptivas hay que esperar unos meses para quedarse embarazada.

No es cierto, puedes buscar el embarazo desde el momento en que las dejas. Supongo que esta falsa creencia viene dada porque cuando se llevan muchos ciclos sin ovular es frecuente que la primera ovulación se retrase.

¿Qué pasa con los óvulos no fecundados?

Los óvulos no fecundados son células microscópicas que son eliminadas por un tipo de glóbulos blancos llamados macrófagos y que forman parte de nuestro sistema de limpieza celular. ¡No se expulsan con la regla! Son recogidos por estos linfocitos y llevados a la sangre.

¿Se hereda la fertilidad? 

Sabemos que algunos aspectos relacionados con la fertilidad están determinados genéticamente y por tanto hay familias más fértiles que otras.

Así, el número de ovocitos y folículos primordiales con el que nace una niña puede oscilar entre 2 y 3 millones y esto tiene que ver con la herencia ligada a los cromosomas X.

Con frecuencia las pacientes nos dicen: “Tendré la menopausia probablemente a la edad de mi madre o un poco más tarde”. En las sociedades industrializadas esto está cambiando. Debido a los tóxicos disruptores endocrinos que se acumulan en la grasa de la madre el número de estas células se reduce y vemos que también se va reduciendo la edad fértil.

Esto ocurre también en los hombres, y por eso va disminuyendo la fertilidad masculina en varones de áreas con tóxicos ambientales.

Por último, también es muy típico oír: “Me vino la primera regla muy pronto, así que tendré pronto la menopausia”. Pues no, la edad de la menopausia no tiene ninguna relación con la edad en la que vino la primera regla.

Una historia de amor

Quiero compartir con vosotros esta carta de una paciente que he recibido hoy.  

Es una historia de amor, de lucha y de esperanza que merecía este final feliz.

Disfrutarlo segundo a segundo. Como se merece.

Aún no somos conscientes de lo que está pasando. Ha costado demasiado llegar hasta aquí.

Creímos que esto no era para nosotros. Que nosotros estábamos destinados a ser felices, pero “de otra manera”.

Lunes, 3 de marzo de 2014. Mi marido y yo acudimos a la consulta para hacernos una prueba de embarazo como quien va a una visita rutinaria con el médico por un catarro.

Sin nervios, sin esperar ninguna noticia nueva que nos fuera a sorprender.

En los breves minutos de espera desde que llegamos y nos sentamos en el sofá del fondo del vestíbulo, visualicé lo que pasaría minutos después. Pasaríamos a una consulta y un miembro del equipo médico de nuestra doctora nos diría con todo el tacto del mundo, pero sin tapujos, que sintiéndolo mucho esa vez tampoco había funcionado.

El corazón no me dio un vuelco al tener ese pensamiento. Sentía que eso era lo que iba a pasar y lo esperaba con resignación y serenidad. El largo tiempo y los fracasos repetidos ya habían hecho mella en mí sin ser consciente de ello.

De golpe, vemos aparecer a nuestra doctora en el vestíbulo acercándose con la mejor de sus sonrisas y abriendo los brazos para abrazarnos. En ese momento, suelta un “Estás embarazada, felicidades”. Y yo, incrédula, la abrazo, como quien no ha entendido lo que me acaba de decir. Como cuando escuchas algo en bajito que te quedas inmóvil y necesitas que te lo repitan para cerciorarte de que escuchaste bien.

Creo que le dije: “pero ¿cómo? Eso no puede ser”. Y ella, sin dejar de sonreír, dijo: “Sí, estás embarazada. La prueba ha dado positiva en seguida. Pasemos a la consulta”. De golpe, mientras ella abraza a mi marido, mi voz en off, me dice: “No puede ser, pero si  tú no has venido a que te digan que lo estás. Tú has venido para que te dijeran otra vez que lo volviéramos a intentar”.

Ya estamos de camino al despacho y nos encontramos con casi todo el mundo: con la enfermera que nos acompañó el día de la transferencia, con la enfermera de la doctora con la que ya tenemos cierta confianza y aprecio por el tiempo pasado, con las chicas de administración que siempre se interesan por cómo han ido las cosas. Es inevitable que les llegue que: ¡estamos embarazados!

Entramos en la consulta sin salir de nuestro asombro. Ni sé dónde dejo la chaqueta y me siento en una de las sillas, junto a mi marido.

La doctora nos cuenta con más detalle la alegría con la que han empezado el día ella y su equipo, al ver el positivo en mi prueba de orina.

“¡Ya era hora!”, me dice, “ya os tocaba”.

Mi marido y yo nos miramos y le digo otra vez: “pero, ¿seguro que lo estoy? ¿No va a ser la medicación que me tomo que ha dado un falso positivo? En seguida que termino la frase, me siento ridícula.

La doctora, sin perder un ápice de su sonrisa, me dice: “Estás embarazada. Los valores han salido muy altos. No hay duda.”

“No me lo puedo creer”, le digo yo. “Pero si llevo días sintiendo dolores menstruales”, le vuelvo a decir. A lo que ella contesta: “Eso son espasmos del útero ensanchándose para que pueda crecer el embrión”.

Increíble, no nos lo podíamos creer todavía. A mi marido llevaba días diciéndole que yo sentía lo de cada vez. El cuerpo preparándose para una bajada de la menstruación. Mi marido tampoco sale de su asombro pero me confiesa en ese momento que nunca había perdido del todo la esperanza.

La doctora nos pide hacer una analítica de sangre, más que para confirmar el embarazo, para saber cómo tengo los valores de todo. Y volvemos a casa a esperar los resultados.

La primera canción que se escucha en la radio del coche es: “Happy” de Pharrell Williams. Es como si el destino nos hablara de pronto y nos dijera: “despertad de la pesadilla, chicos. Ha llegado vuestra hora. Se os ha concedido lo que deseabais desde hacía tanto tiempo y pensabais que nunca podríais tener”.

En ese momento, me viene a la mente el último día que nos vimos con nuestra doctora. Tras el último fracaso.

Le hablé francamente: le dije que no creía que fuera a funcionar nada con nosotros. Que a mí me pasaba algo que todavía no estaba suficientemente estudiado y que por ello, ningún embrión podía sentirse cómodo en mí. Y que por todo eso, debíamos empezar a pensar en iniciar los trámites de una adopción.

La doctora, al verme así, me tranquilizó. Me repitió que entendía lo que me pasaba, pero que estaba segura de que había posibilidad en nosotros.  Yo creo que casi nos convenció ella, de hacer otro intento.

Salimos realmente emocionados de la consulta. La vida no había sido fácil desde que empezamos a plantearnos la posibilidad de ser padres. Muchas emociones, tiempo fértil y dinero perdido que nos habían dejado en el límite de lo emocional y lo económico, y sin ninguna salida a corto o medio plazo. En pocas palabras, la vida ya no nos daba para más en ningún sentido.

La doctora, consciente de eso y de nuestras posibilidades, y comprometida en todos los sentidos con nosotros desde el principio, no quiso de ninguna forma que nos marcháramos ese día sin el convencimiento de que volveríamos a intentarlo otra vez. Y lo volvimos a intentar gracias a ella.

¡Qué alegría y emoción siento al recordar eso ahora y ese abrazo mientras me decía: “Estás embarazada, felicidades”! Creo que ese momento lo recordaré siempre. Es como si de pronto hubieran venido los Reyes Magos, nos hubiera tocado la primitiva, los ciegos, la quiniela, todo junto.

Mi marido y yo estamos viviendo un sueño desde entonces. Es muy pronto para saber cómo se desarrollará todo, pues aún hay que pasar la mayoría del embarazo. Pero sin duda creo que nos ha devuelto ese sentimiento que nos mueve a todos día a día, que es luchar por lo que amamos, por lo que queremos, y que nosotros, más yo que mi marido, ya habíamos perdido sin posibilidad de recuperar: la ESPERANZA.

Sin duda, ese día recuperamos la ilusión por luchar por nuestro bebé.

Lo que pasará de ahora en adelante con el embarazo, no lo sabemos todavía. Pero sin duda, esa última visita con nuestra doctora, antes del último intento, y el arrojo con el que afrontó nuestra desilusión, han devuelto a la vida todos nuestros sentimientos de lucha que pensábamos que ya no teníamos. Y estamos muy agradecidos por ello.

Este escrito está dedicado a nuestra doctora, a la que nunca podremos agradecerle lo suficiente lo que ha hecho por nosotros y a todas aquellas parejas con fracasos repetidos, que han perdido la esperanza de ser papás.

Lo más importante para conseguir el éxito, ya que esta lucha suele ser larga y muy dolorosa, es estar en un buen centro como el Instituto Marqués y confiar en que estáis en las mejores manos, como nos pasó a nosotros desde la primera consulta, en la que conocimos a nuestra doctora. Confiamos en su buen criterio y ¡aquí estamos! con un positivo de 7 semanas.

Si vuestro doctor/a, en quien confiáis, os recomienda ir hacia adelante, no os dejéis vencer por el miedo a otro fracaso. Confiad en sus palabras. Si no estuviera convencido/a de ello, no se aventuraría a que pasarais por otra desilusión.

Y en caso de duda sobre qué centro escoger, no lo dudéis, el Instituto Marqués da ese toque de distinción, donde os sentiréis siempre en confianza y en las mejores manos.

Todos mis mejores deseos para vosotros.

(Calella, abril 2014)

Primera visita de esterilidad

“Siempre he querido ser madre, esperé a tener todo lo que creía necesario para ofrecerle lo mejor a mi hijo. Así que a los 33 años, con muchísima ilusión, una pastilla diaria de ácido fólico y un calendario, dejé la anticoncepción esperando quedarme embarazada ese mismo mes. Ahora llevo más de un año y no lo he conseguido. ¿Cómo puede ser?”

Dra. López-Teijón

Mira Lourdes, las parejas de tu edad pasado un año solamente habrán conseguido un embarazo la mitad. Pasado otro año un 30% más y una de cada cinco sólo lo conseguirá con ayuda médica. No sé todavía por qué no te has quedado embarazada pero vamos a iniciar un estudio de esterilidad.

Lourdes

¿Cómo de esterilidad? (indignada y sorprendida)

Dra. López-Teijón

Sé que es un shock enterarte de que llevar un año sin conseguir un embarazo se llama esterilidad. Es una palabra horrorosa y que provoca sentimientos muy negativos.

Lourdes

Yo nunca pensé que me podía pasar esto, que digas que soy estéril… Además estos últimos meses lo he pasado fatal, cada vez que tengo la regla es un fracaso, se me hunde el mundo.

Dra López-Teijón

Lourdes, buscaremos la causa y le pondremos solución pero hoy además de pedirte las pruebas, quiero hablar de cómo te sientes y vamos a hacer un plan para que todo esto pueda ser una buena experiencia.

Lourdes

Pues de momento la experiencia es mala. Mi marido dice que unos días lo rechazo y otras lo busco y que nunca sabe cómo voy a reaccionar. Pero claro… yo estoy focalizando las relaciones a la ovulación. Dice que ya no disfruto con el sexo y tiene parte de razón.

Dra. López-Teijón

Es importante que no descuides tu relación de pareja, debes seguir como antes. Hoy día sabemos que no es conveniente la abstinencia de unos días para mejorar la calidad del semen, puede mejorar la cantidad de espermatozoides del eyaculado pero empeora otros parámetros como la fragmentación del DNA. Lo ideal es mantener la misma frecuencia de siempre asegurándote tener relaciones sexuales en tu caso el día 13 del ciclo.

También te sugiero que habléis de este tema entre vosotros un máximo de unos 15 minutos al día.

Lourdes

Se va a poner muy contento si te hago caso y encima me has dicho que él sólo tiene que hacerse un seminograma. Y yo los análisis hormonales, la prueba de las trompas, la ecografía y no sé cuántas cosas más.

Un mes después Lourdes vuelve a consulta acompañada por Andrés, que nada más llegar quiere saber cómo está su seminograma.

Dra. López-Teijón

El estudio del semen es normal. La prueba de las trompas también y lo que llama la atención es que tu edad ovárica es mayor de lo esperado, corresponde a unos 40 años y eso hace que tu fertilidad sea menor.

Andrés

O sea que yo estoy bien, Lourdes ya puedes dejar de decirme que no beba, que no fume, que no me estrese, y todo eso.

Lourdes

Andrés, me haces sentir culpable. El problema parece que lo tengo yo y que tú ya no tienes que hacer nada más. Felicidades, me alegro por ti.

Andrés

Doctora, dile algo porque no para de culparme a mí o de hacerse la víctima. Parece que se ha obsesionado con el embarazo y que es lo único que le importa.

Dra. López-Teijón

Tenéis que estar más unidos y apoyaros el uno al otro más que nunca. Ante esta situación cada uno va a reaccionar según su carácter, igual que lo hacéis ante los otros problemas de la vida.  Propongo que os lo toméis como un reto, como un proceso que puede uniros si le ponéis cariño, romanticismo e ironía.

Ahora os explico cómo haremos la Fecundación In Vitro y encontraremos tus mejores óvulos.

Lourdes

Lo vamos a hacer porque no me queda otro remedio, pero me parece todo muy forzado, como ir en contra de la naturaleza. Mi hermana tiene un bebé de seis meses, ella tardó dos años en quedarse embarazada y me recomienda esperar para ver si me quedo sin Fecundación In Vitro.

Dra. López-Teijón

Tienes razón, pero la naturaleza tenía previsto que las mujeres tuviéramos los hijos antes de los 30 años y con señores con un semen estupendo.

Es muy importante que sepáis que durante el tiempo que pasa desde que se desea hasta que se consigue el embarazo puede alterarse mucho la relación con nuestros seres queridos. Tu hermana te quiere, pero no sabe el daño que te pueden hacer sus comentarios. ¿Lo sabe tu familia?

Lourdes

Mi madre no paraba de decirnos “vosotros sólo pensáis en viajar y salir con amigos” y me dolía muchísimo, por eso ahora se lo he dicho a mis padres y a mis hermanas. Ahora no paran de darme consejos.

Dra. López-Teijón

Es bueno que lo sepa tu entorno más cercano, pero lo mejor es que ahora les pidas silencio, no dejes que te hablen de nada relacionado con tratamientos de esterilidad ni que te digan lo que debes o no debes hacer, ya me entiendes.

También debes evitar, de momento, salir con amigos que tengan bebés o con amigas embarazadas. Es normal incluso que te hayas sentido incómoda con el embarazo de tu hermana, seguro que sólo hablaba de eso y ahora sólo habla de su bebé.

También te pasará a ti pero ahora es mejor estar con amigos sin hijos ni embarazos.

Lourdes

¿Qué más puedo hacer para no estar todo el día pensando en esto?

Dra. López-Teijón

Yo creo que debes estar ocupada, con tu trabajo, aficiones, etc., llenar todo tu tiempo libre. Y cinco minutos cada día pensar en esto, en tu objetivo, en cómo te sentirás cuando tengas a tu bebé en brazos, por favor, piensa sólo en eso.

Esta conversación se repite en la consulta. Ante el diagnóstico de esterilidad aparecen sentimientos de pena, negación, rabia, miedo a ilusionarse, miedo a no conseguirlo y ansiedad. Pero con los avances actuales, el 95% de las mujeres que hacen tratamientos se quedan embarazadas, así, es bueno reconocer, aceptar estas emociones y saber que son transitorias, que tu deseo mas íntimo, profundo y bonito va a cumplirse.

Embriones frescos o congelados, ¿qué es mejor?

Hoy la Dra. Esther Velilla, directora de Laboratorio, nos ha presentado los resultados del año pasado, y estoy alucinada porque las tasas de embarazo por transferencia han sido iguales con embriones transferidos en fresco que con los congelados (vitrificados).

¡Incluso con embriones que se han congelado dos veces! Esta situación ocurre cuando se descongelan más embriones de los que finalmente se transfieren, en estos casos se los deja en cultivo y, si llegan a estadio de blastocisto, se vuelven a vitrificar.

Sinceramente, yo no creía que iba a presenciar esto en mi vida profesional. Supone un avance médico enorme por lo siguiente:

  • Mayores posibilidades de embarazo por ciclo. Hablamos de un ciclo cada vez que hay recuperación de ovocitos. Esto supone que en muchos casos no tengamos que hacer otra punción cuando se quiera un segundo embarazo.
  • Reducción de número de embarazos múltiples. Es frecuente que, a pesar de preferir un embarazo único, los pacientes nos pidan transferir más embriones para evitar que pierdan calidad al congelarlos.
  • Si tras la recuperación de ovocitos la paciente no puede continuar el tratamiento por razones médicas o familiares, no nos va a importar no hacer el transfer en fresco. Esto es muy importante en mujeres con ovarios poliquísticos porque tienen riesgo de hiperestimulación.
  • Este año se han publicado varios estudios que señalan que los resultados con embriones congelados pueden ser incluso mejores, ya que la preparación del endometrio es más fisiológica. Proponen congelarlos todos, no hacer la transferencia en fresco. Yo ya no espero tanto, además esto retrasaría y encarecería el proceso.

De momento, los pacientes no se lo creen del todo. La semana pasada un marido muy simpático me decía “¿Cómo va a ser igual? ¡Si se nota hasta en la merluza!” Bueno, tenemos que darlo a conocer.

El gran reto de vitrificar blastocistos

Ya os comenté cómo viven los embriones congelados. A los biólogos lo que más les ha costado ha sido la vitrificación de los blastocistos.

Los blastocistos son los embriones de 5-6 días de vida. Tienen una masa de una 200 células que va a dar lugar a todas las estructuras del embrión y que se llama masa celular interna. Las otras células se llaman trofoectodermo y van a dar lugar a la placenta. Además, tienen una laguna de agua muy grande que se llama blastocele y una membrana externa que está a punto de romper, ya que blastocisto es el estadio previo a implantarse en el útero.

La dificultad para congelar blastocistos viene dada principalmente por la cantidad de agua que tienen. En casa es fácil congelar el pollo, pero no podemos congelar un huevo.

Para vitrificar los blastocistos con éxito, los biólogos les quitan previamente el agua. Pueden pincharlos o bien ahora en nuestro laboratorio pueden rodearlos de una solución química que les “chupa” el líquido y como veis, no les afecta.

Como no hay ningún vídeo publicado sobre esto, les he pedido a los biólogos una grabación de estos procesos poniendo los blastocistos en el Embryoscope.

Primero vemos cómo se queda sin agua, y después cómo se rehidrata para desvitrificarse, ¡y quedarse tan contento!

Esto son imágenes aceleradas; dichos procesos duran unas horas.

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