Deseando embarazo en tiempos de coronavirus

Mi experiencia con las pacientes estos meses ha sido muy bonita. Muchas me han dicho que el confinamiento les ha hecho ver aún más claro la importancia de “dónde y con quién viven” y que les ha faltado su bebé. Me llama la atención cómo las mujeres embarazadas y las que quieren quedarse embarazadas son las que menos miedo han tenido, sabían que la COVID 19 no afecta a la gestación y han apostado más que nunca por la vida.

También hemos tenido casos que estaban a punto de iniciar un ciclo de FIV para tener un segundo hijo, pero que han decidido esperar un poco y vitrificar ovocitos porque el confinamiento con un niño ha sido muy agobiante y sus parejas dicen que, de momento, no quieren tener más.

Por otro lado, el hecho de tener que esperar para poder hacer el tratamiento, la incertidumbre de no saber hasta cuándo, el temor al paso del tiempo en mujeres con edad ovárica avanzada, la presión de su entorno más cercano desaconsejándoles el embarazo por temores al virus, las posibles consecuencias económicas y de repente, tantas horas para pensar… Han hecho que apareciera mucha ANSIEDAD.

Aun así, con mis compañeros comentamos lo que nos habéis ayudado animándonos a intentar reiniciar los tratamientos cuanto antes y cómo la ilusión y el amor por un pequeñito que aún no conocemos puede llenar de esperanza un corazón.

¡Yo también deseaba un embarazo en tiempos de coronavirus y sentir el amor que ahora siento por un pequeñito de un centímetro que conozco por la foto de la eco…! ¡Voy a tener mi primer nieto!

Os enseño estos vídeos con la música que hemos puesto estos meses en las incubadoras de embriones y en las ecos con Babypod.

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